Hogar
El modelo de precios de pago por uso de la IA confunde a casi un tercio de los ejecutivos; las facturas se consideran una «caja negra»

Una encuesta reciente de KPMG, según informa The Register, revela que muchos líderes empresariales están preocupados por el cambio de la IA hacia un modelo de precios de «pago por uso». Anteriormente, los contratos de precio fijo permitían a los proveedores de IA subvencionar los costes de los grandes modelos de lenguaje. Sin embargo, con el aumento de los costes informáticos, el sector tecnológico se encuentra a la defensiva, lo que hace insostenible el uso barato de la IA.
El estudio de KPMG, en el que se encuestó a 2.145 altos ejecutivos de 20 países, sacó a la luz una realidad sorprendente: el 29 % de los encuestados desconocía el origen del aumento de los costes de la IA, y casi un tercio admitió que no entiende la economía de la IA. Esta falta de comprensión repercute directamente en la implantación de la IA en el ámbito laboral. El informe señala que, a medida que los precios basados en el uso se van generalizando, muchas organizaciones aún están desarrollando la capacidad de prever, realizar un seguimiento y controlar los gastos en IA de forma eficaz.
Cuando cambia el modelo de facturación, los problemas salen a la luz
En resumen, un tercio de los ejecutivos aún no ha averiguado cómo utilizar la IA de manera eficiente. Una vez que la IA deja de basarse en una simple suscripción mensual, surgen problemas a medida que las facturas comienzan a acumularse. Las empresas acostumbradas a cuotas mensuales fijas se enfrentan ahora a una facturación en tiempo real basada en tokens, lo que convierte los costes predecibles en impredecibles y complica la gestión presupuestaria. Muchas empresas establecen presupuestos anuales para la IA basándose en tarifas antiguas, solo para ver cómo las facturas superan con creces las previsiones, lo que les obliga a reevaluar la relación entre costes y beneficios.
Esta conclusión se hace eco de la experiencia de los empleados a los que se les exige utilizar herramientas de IA: muchos líderes empresariales ven la IA como una medida de ahorro lista para usar, pero carecen de una comprensión real de cómo implementarla de manera eficaz. Desde la adquisición hasta la implementación, el papel de la IA en las empresas sigue siendo ambiguo: se la considera tanto una necesidad estratégica como un impulsor instantáneo de la eficiencia. Este desajuste entre las expectativas es la clave de los retos actuales que plantea la implementación de la IA.
De las herramientas de compra a la contabilidad meticulosa: la IA empresarial se vuelve más racional
La IA empresarial se encuentra en un punto de inflexión crítico. A medida que los costes informáticos pasan de estar subvencionados por los esfuerzos de captación de clientes de los proveedores de IA a convertirse en gastos operativos directos para los usuarios, las empresas ya no pueden seguir las tendencias a ciegas. Deben crear sistemas de gestión de costes de principio a fin —que abarquen la adquisición, el seguimiento y la optimización— tal y como harían con cualquier infraestructura básica. Si bien la encuesta de KPMG pone de relieve la confusión, también indica que las empresas que comprendan la economía de la IA obtendrán una ventaja por ser las primeras en actuar en la próxima ola competitiva.
Artículo relacionado
Las acciones de EE. UU. alcanzan un hito histórico mientras gigantes de la IA y la aeroespacial se preparan para su debut de un billón de dólares
Elon Musk, Sam Altman y Dario Amodei, tres titanes del sector tecnológico, están avanzando hacia ofertas públicas iniciales para sus respectivas empresas. Con SpaceX, OpenAI y Anthropic, tres gigantes de la industria que se acercan a valoraciones de
La startup sueca de inteligencia artificial Lovable Eyes alcanza una valoración de 13.200 millones de dólares tras una importante ronda de financiación
Mientras las herramientas de codificación impulsadas por inteligencia artificial ganan terreno, la startup sueca Lovable ha asegurado una importante ronda de financiación. La empresa tiene como objetivo recaudar 3 000 millones de dólares, lo que podr
Google prueba el agente Remy AI para Gemini a medida que el enfoque se desplaza hacia el control del usuario
Según Business Insider, Google está probando Remy, un nuevo agente personal de IA para Gemini. Esta herramienta tiene como objetivo ejecutar tareas en nombre de los usuarios, optimizando tanto los flujos de trabajo profesionales como las rutinas diar
Recomendaciones de temas especiales relacionados
comentario (0)
0/500

Una encuesta reciente de KPMG, según informa The Register, revela que muchos líderes empresariales están preocupados por el cambio de la IA hacia un modelo de precios de «pago por uso». Anteriormente, los contratos de precio fijo permitían a los proveedores de IA subvencionar los costes de los grandes modelos de lenguaje. Sin embargo, con el aumento de los costes informáticos, el sector tecnológico se encuentra a la defensiva, lo que hace insostenible el uso barato de la IA.
El estudio de KPMG, en el que se encuestó a 2.145 altos ejecutivos de 20 países, sacó a la luz una realidad sorprendente: el 29 % de los encuestados desconocía el origen del aumento de los costes de la IA, y casi un tercio admitió que no entiende la economía de la IA. Esta falta de comprensión repercute directamente en la implantación de la IA en el ámbito laboral. El informe señala que, a medida que los precios basados en el uso se van generalizando, muchas organizaciones aún están desarrollando la capacidad de prever, realizar un seguimiento y controlar los gastos en IA de forma eficaz.
Cuando cambia el modelo de facturación, los problemas salen a la luz
En resumen, un tercio de los ejecutivos aún no ha averiguado cómo utilizar la IA de manera eficiente. Una vez que la IA deja de basarse en una simple suscripción mensual, surgen problemas a medida que las facturas comienzan a acumularse. Las empresas acostumbradas a cuotas mensuales fijas se enfrentan ahora a una facturación en tiempo real basada en tokens, lo que convierte los costes predecibles en impredecibles y complica la gestión presupuestaria. Muchas empresas establecen presupuestos anuales para la IA basándose en tarifas antiguas, solo para ver cómo las facturas superan con creces las previsiones, lo que les obliga a reevaluar la relación entre costes y beneficios.
Esta conclusión se hace eco de la experiencia de los empleados a los que se les exige utilizar herramientas de IA: muchos líderes empresariales ven la IA como una medida de ahorro lista para usar, pero carecen de una comprensión real de cómo implementarla de manera eficaz. Desde la adquisición hasta la implementación, el papel de la IA en las empresas sigue siendo ambiguo: se la considera tanto una necesidad estratégica como un impulsor instantáneo de la eficiencia. Este desajuste entre las expectativas es la clave de los retos actuales que plantea la implementación de la IA.
De las herramientas de compra a la contabilidad meticulosa: la IA empresarial se vuelve más racional
La IA empresarial se encuentra en un punto de inflexión crítico. A medida que los costes informáticos pasan de estar subvencionados por los esfuerzos de captación de clientes de los proveedores de IA a convertirse en gastos operativos directos para los usuarios, las empresas ya no pueden seguir las tendencias a ciegas. Deben crear sistemas de gestión de costes de principio a fin —que abarquen la adquisición, el seguimiento y la optimización— tal y como harían con cualquier infraestructura básica. Si bien la encuesta de KPMG pone de relieve la confusión, también indica que las empresas que comprendan la economía de la IA obtendrán una ventaja por ser las primeras en actuar en la próxima ola competitiva.
Las acciones de EE. UU. alcanzan un hito histórico mientras gigantes de la IA y la aeroespacial se preparan para su debut de un billón de dólares
Elon Musk, Sam Altman y Dario Amodei, tres titanes del sector tecnológico, están avanzando hacia ofertas públicas iniciales para sus respectivas empresas. Con SpaceX, OpenAI y Anthropic, tres gigantes de la industria que se acercan a valoraciones de
La startup sueca de inteligencia artificial Lovable Eyes alcanza una valoración de 13.200 millones de dólares tras una importante ronda de financiación
Mientras las herramientas de codificación impulsadas por inteligencia artificial ganan terreno, la startup sueca Lovable ha asegurado una importante ronda de financiación. La empresa tiene como objetivo recaudar 3 000 millones de dólares, lo que podr











