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Los gigantes tecnológicos surcoreanos se comprometen a invertir más de 550 mil millones de dólares para paliar el desastre causado por la escasez de RAM.

Las dos compañías más grandes del mundo en el sector de chips de memoria planean invertir 518 mil millones de dólares (aproximadamente 800 billones de wones) para construir cuatro nuevas plantas de fabricación de memoria en el suroeste de Corea del Sur, una región que históricamente ha recibido muy poca inversión en semiconductores.
Este anuncio forma parte del amplio plan nacional de inversión del país, que abarca semiconductores, centros de datos para inteligencia artificial y tecnologías relacionadas con la IA física, y fue presentado durante una reunión informativa presidencial el lunes, en la que también estuvieron presentes los presidentes de Samsung y SK Hynix. El plan se divide en tres categorías. En lo referente a chips de memoria, 518 mil millones de dólares se destinarán a cuatro nuevas plantas en el suroeste, además de 52 mil millones de dólares para un centro de empaquetado de HBM (memoria de ancho de banda alto) en la región central. Otros 356 mil millones de dólares (550 billones de wones) se asignarán a centros de datos para inteligencia artificial, que serán construidos por gigantes tecnológicos y energéticos coreanos como SK, GS y Naver hasta el año 2035.
En total, las empresas tecnológicas surcoreanas se han comprometido a invertir más de 900 mil millones de dólares en inteligencia artificial y en la demanda de chips que esta genera. Con esto, el país espera convertirse en un actor aún más importante en el ámbito de la IA. Actualmente, Samsung y SK Hynix (junto con el fabricante estadounidense de memoria Micron) están experimentando una demanda récord impulsada por lo que se ha denominado “RAMageddon”, una escasez global de chips de memoria causada por la expansión de las tecnologías de IA.
“Los semiconductores, la IA física y los centros de datos para inteligencia artificial son los tres pilares de la próxima era industrial de Corea del Sur”, declaró el presidente Jae Myung Lee en un discurso televisado el lunes, señalando que 2026 será el año en que Corea del Sur debe consolidarse como una potencia industrial “insustituible”.
Lee indicó que las instalaciones existentes de chips en Yongin y Pyeongtaek, corazón de la zona de semiconductores de Corea del Sur al sur de Seúl, “ya han alcanzado sus límites”, e instó a las empresas a acelerar su inversión en el suroeste, con el objetivo de extender los beneficios económicos relacionados con la IA más allá de la capital. “Debemos asegurar una capacidad de producción abrumadora por adelantado”, afirmó.
No obstante, Lee rechazó las informaciones de los medios según las cuales el gobierno habría presionado a las empresas para que realizaran estas inversiones, y dijo que esas decisiones reflejaban el juicio propio de las compañías. “El papel del gobierno es invertir sus recursos para que las empresas puedan hacerlo sin pérdidas y con mejores perspectivas”, según se le citó.
Samsung emitió por su parte un comunicado de prensa el lunes, en el que anunció planes de invertir 2.655 billones de wones (aproximadamente 1,7 billones de dólares) durante la próxima década, de los cuales 425 billones de wones se destinarán a la región de Honam, en el extremo suroeste de la península coreana. La empresa señaló que incentivos esperados en materia de energía, agua, mano de obra y condiciones de vida son factores clave para elegir Gwangju, situada a unos 300 kilómetros al sur de Seúl, como ubicación de una nueva planta de semiconductores, junto con un centro de datos para inteligencia artificial en Haenam, en el extremo sur de la península.
Esa cifra no resulta exagerada si se compara con las gigantes tecnológicas estadounidenses Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft, que según Reuters invertirán conjuntamente 650 mil millones de dólares solo este año en infraestructura para inteligencia artificial.
Mientras tanto, el grupo SK anunció un plan de inversión a medio y largo plazo por valor de 2.100 billones de wones (aproximadamente 1,4 billones de dólares), de los cuales 1.100 billones de wones se destinarán a ampliar la capacidad de producción de semiconductores y 1.000 billones de wones a centros de datos para inteligencia artificial en todo el país. SK Hynix, la filial principal del grupo dedicada a los semiconductores, desempeña un papel central en esta iniciativa de expansión, mientras que SK Telecom liderará la construcción de 15 gigavatios de capacidad de centros de datos para inteligencia artificial en todo el país.
Queda por ver si esta ambición se traducirá en acciones concretas. Las industrias de tecnología avanzada como los semiconductores y la IA no operan según plazos políticos ni incluso según la demanda de los clientes. La construcción de plantas de fabricación lleva años, y existe el riesgo de que, para cuando estén listas, la demanda que las motivó haya disminuido, dejando a las empresas con un exceso de oferta y precios en caída. Por ahora, la cadena de suministro mundial de chips para inteligencia artificial —en particular aquellas empresas que necesitan grandes cantidades de memoria— estará atenta para ver si Corea del Sur logra cumplir su objetivo.
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