Un hombre de Shanghái utilizó la inteligencia artificial para falsificar historiales médicos y facturas con el fin de extorsionar a un restaurante de barbacoa por valor de 2000 yuanes, alegando que se había puesto enfermo tras comer allí. La policía detectó irregularidades en las falsificaciones. Yang fue condenado a cuatro meses de prisión, con suspensión de la pena, y a una multa de 2000 yuanes por extorsión.





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